miércoles, 1 de septiembre de 2010

El Titiritero Peor, Ese Que Aniquila Sueños

Blanca era la tinta que su lápiz controló, menor precio para mayor cantidad era su concepto, nosé si era cuestión de mercado, este chico en aquel entonces no tenia mucha idea sobre el tema, ni siquiera sabia la cotización del dólar, euro o real. Ahora tampoco entiende mucho pero cada tanto se encuentra con ellos haciendo zapping en algún noticiero perdido de la tele. Cada noche caminando sin articulación alguna escapaba de aquella persecución que nunca existió, no comprendía mucho lo que pasaba, solo veía lo que ocurría, vivía el momento. Caminaba, se animaba a mirar para atrás y seguía sin saber el destino, concusión o remate. Este mocoso habitante antiguo de las sombras, apretaba los puños, levantaba el pecho y tiraba piñas al aire hasta que estas se encontraba con su objetivo. Se escondía del sol, quizás por que su brillo era demasiado para alguien que concebía a la vida como algo mas bien oscuro, algo mas típico de películas de terror que de cuentos para niños. Siempre el cuento era igual, empezaba mal, iba levantando y al rato caía otra vez, inhalaba cosas ajenas que se convertían en propias al pasar aquella puerta que se encontraba en el centro de su rostro, al  igual que la puerta principal del shopping que estaba a dos cuadras. Respiraba una pisca de tranquilidad para poder continuar, como aquel soñador que se refugia en sus pensamientos para seguir escribiendo. Siempre en tercera persona por vergüenza a escribirlo en primera, en el auto siempre andando en segunda sin saber cuando poner tercera, aunque a veces el auto te lo pide, a veces el ruido de los pistones te gritan para que cambies de marcha, lo mismo me grito mucha gente durante tanto tiempo que ya perdí la cuenta, mientras yo hacia caso omiso a esos reclamos hasta que el auto se canso de pedir mas, el pistón se salió y ese chasis o cuerpo fallo, el corazón es frágil, es difícil aguantar un choque de frente contra un camión, algo gigante que todo lo que ve lo destroza.

2 comentarios:

  1. a veces no, siempre es mas facil hablar en tercera persona. Y no se trata de verguenza. se trata de no saber como demostrar y hacer caer toda la ropa y mostrarnos desnudos. asi feos desnudos. PUROS.

    sabias qe te quiero por esto? ja.
    estoy triste ymelancolica mas triste que nada. llore llore yvomite (si cuando estoy triste vomito)

    besos y quiero helado

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  2. los camiones te dejan tirado sin ganas de nada, terceros del mundo.

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